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Quien hace la Voluntad del Padre.

Por José Zumárraga.
Mateo 21:31: ¿Cuál de los dos hizo la VOLUNTAD de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.
Existen 2 cosas con las que es difícil batallar. Una es la rebeldía evidente. La otra es la rebeldía disfrazada.
Generalmente la rebeldía evidente es Muy fácil de identificar, Ya que se manifiesta como una oposición clara y manifiesta. Pero en el caso de la rebeldía disfrazada es más peligrosa, ya que no se le puede identificar fácilmente como rebeldía.
En el mundo animal existen dos formas de cazar. Una es la caza abierta, en la que interviene la fuerza y velocidad del animal que caza. La otra es la emboscada, dentro de las cuales el mimetismo se manifiesta como una forma de realizarla. Hay animales que se disfrazan como el medio ambiente que les rodea, para que la presa no los pueda distinguir, y finalmente capturarla. Un ejemplo de esto son algunos peces que toman el color de la arena y se medio entierran en ella para poder capturar otros peces.
De las dos formas de cazar, en la primera el animal que esta siendo cazado tiene la oportunidad de huir si pone suficiente esfuerzo, pero en la segunda, si cae en la emboscada es difícil que pueda hacerlo ya que ni siquiera se da cuenta hasta que ya esta atrapado.
Igualmente considero que la rebeldía disfrazada es más peligrosa que la rebeldía manifiesta. La segunda se manifiesta como una aceptación superficial de la voluntad de Dios, pero con una negativa interior a cumplirla.
La primera se da mayormente entre las personas no cristianas. Pero la segunda se da, sorprendentemente, mayormente entre los cristianos.
Y es que Puede uno llegar a pensar que con hacer ciertas actividades o cumplir ciertos formalismos exteriores puede uno estar cumpliendo la voluntad de Dios. ¡Pero no es así! El propósito de la palabra de Dios es penetrar hasta lo más profundo de nuestro ser:
Hebreos 4:12: Porque la palabra de Dios es viva y EFICAZ, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
¡Dios Juzga aun nuestras motivaciones! Cuando la luz penetra en nuestro corazón puede que no nos guste lo que veamos, pero si hay una motivación pura nos llevara a realizar la voluntad de Dios.
Pero cuando no hay luz, las cosas se confunden. Muchos cristianos piensan que la voluntad de Dios solo es congregarse. Pero la voluntad de Dios es mucho más que eso.
Por ejemplo, que nadie se pierda:
Juan 6:40: Y esta es la VOLUNTAD del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Que aprobemos lo mejor:
Romanos 2:18: y conoces su VOLUNTAD, e instruido por la ley apruebas lo mejor,
Que no sirvamos al ojo sino de corazón
Efesios 6:6: no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la VOLUNTAD de Dios;
Que nos santifiquemos:
1 Tesalonicenses 4:3: pues la VOLUNTAD de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;
Que demos gracias en TODO:
1 Tesalonicenses 5:18: Dad gracias en todo, porque esta es la VOLUNTAD de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Que siempre hagamos el Bien:
1 Pedro 2:15: Porque esta es la VOLUNTAD de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;
El peligro para nosotros los cristianos es que pensemos que estamos haciendo la voluntad de Dios, pero es muy importante examinar nuestro corazón para ver si estamos haciendo la Voluntad de Él.
Por eso los publicanos y las rameras iban delante de los fariseos en el reino de los cielos, a pesar del conocimiento de estos últimos. Los Publicanos y las rameras veían claramente sus defectos y se arrepentían, mientras que los fariseos no. Ellos sentían que estaban bien, pero dentro de ellos había una rebeldía disfrazada.
El Hacer la voluntad de Dios es algo que debe aprenderse día con día, y para ello nuestro corazón debe ser traído a la luz, debe ser examinado hasta lo más profundo. El salmista escribió:
Salmos 143:10: Enséñame a hacer tu VOLUNTAD, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
Salmo 139:23-24.
139:23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;
139:24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno

Examinemos nuestros corazones y quitemos toda rebeldía disfrazada como explica la parábola de los dos hijos.
José
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